
El magnesio es un mineral esencial para el funcionamiento del organismo. Participa en la función muscular y nerviosa, en la producción de energía, en el descanso y en la salud cerebral, entre muchos otros procesos.
Sin embargo, no todos los suplementos de magnesio son iguales.
Existen diversos tipos, y la elección del más adecuado dependerá principalmente de tres factores:
1. Biodisponibilidad, es decir, cuánto del magnesio se logra absorber y utilizar realmente en el cuerpo.
2. Efecto sobre el tracto digestivo, ya que algunos pueden provocar molestias o efecto laxante.
3. Acción específica sobre la salud, según las necesidades individuales.
Tipos más frecuentes de magnesio
Citrato de magnesio
Es uno de los más populares y con buena biodisponibilidad. Puede ayudar a mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés y la ansiedad, favorecer el sueño y tiene un efecto laxante suave.
Lactato de magnesio
Destaca por ser uno de los más suaves y mejor tolerados por el organismo, ideal para personas con sensibilidad digestiva.
Malato de magnesio
Se utiliza frecuentemente para mejorar el rendimiento físico y mental, y puede ser útil en casos de fatiga crónica.
L-treonato de magnesio
Es una de las formas más novedosas y específicas para la salud cerebral. Puede favorecer la memoria, el aprendizaje, la concentración y el estado de ánimo. Además, se estudia su potencial para prevenir o retrasar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento, Alzheimer o Parkinson.
Sulfato de magnesio
Conocido por su efecto laxante y diurético. También posee propiedades relajantes, antiinflamatorias y analgésicas.
Bisglicinato de magnesio
Presenta muy buena absorción y menor riesgo de molestias gastrointestinales. Contribuye al bienestar muscular, ayuda a reducir calambres y fatiga, y favorece el descanso.
Óxido de magnesio
Tiene menor absorción en comparación con otros tipos, pero un mayor efecto laxante.
¿Cómo elegir el mejor suplemento de magnesio?
Siempre se recomienda priorizar el aporte de magnesio a través de la alimentación.
En cuanto a los suplementos, no existe un tipo de magnesio “mejor” que otro de forma universal. La elección dependerá de las necesidades, objetivos, tolerancia digestiva y preferencias personales de cada persona.
Por eso, antes de suplementar, es importante contar con una orientación profesional adecuada.