
La planta desaladora de agua de mar sería la solución para garantizar el suministro hídrico domiciliario en Arica, ante la incertidumbre que todos los años existe respecto de la renovación de los pozos de donde se obtiene el vital elemento para una urbe que supera las 230 mil personas y que sigue creciendo fuertemente. Esta iniciativa formaría parte de Arica100, en el marco del centenario del Tratado de Paz y Amistad.
El proyecto busca su construcción en el sector sur de la ciudad, que, con la instalación de una planta elevadora de agua de mar (PEAM) y por medio de un proceso de ósmosis inversa, produciría hasta 200 litros por segundo, lo que equivale a casi un tercio del consumo que hoy alcanza los 650 litros por segundo.
Esta medida es clave para una urbe que está instalada en el desierto más árido del mundo, donde cada vez es más complejo obtener agua de los pozos. Incluso en el sector de Bajo Lluta ya existe un decreto de escasez hídrica, mientras que la necesidad habitacional regional alcanza las 15 mil viviendas, según indicadores del gremio.
Para los dirigentes de la CChC Arica, liderados por Juan Vásquez Manlla, el proyecto tiene como objetivo principal ofrecer una alternativa sostenible y efectiva para complementar el sistema de suministro de agua existente y satisfacer las crecientes necesidades de la comunidad de Arica.
“En este momento es necesario garantizar el crecimiento de Arica y para eso se requiere la construcción de una planta desaladora de agua de mar para consumo domiciliario, lo que permitirá generar puestos de trabajo y, sobre todo, responder a la necesidad de viviendas sociales para que cuenten con la factibilidad de la sanitaria”, expresó el presidente de la CChC Arica.
Agregó que el proyecto tiene un monto del orden de los 64 millones de dólares y tardaría más de 10 años (considerando solicitud, permisos y construcción). La planta será regional y operada por la empresa sanitaria de turno, independiente de cuál sea, siendo indispensable que se acelere todo el proceso legal y administrativo para contar con ella a la brevedad.
Finalmente, esta obra se suma a iniciativas como el hospital en la zona norte, un relleno sanitario, el borde costero y el parque urbano del río San José, proyectos que sin duda le cambiarían la cara a la puerta norte de Chile.