
“El reciente caso en Chacalluta, donde funcionarios policiales peruanos fueron sorprendidos ingresando droga a nuestro país, confirma la extendida porosidad de las fronteras del norte de Chile. Si bien en esta ocasión se logró detectar el ilícito, debemos reconocer que las acciones actuales son insuficientes y que se requieren más medidas y mayores recursos para reforzar de manera real y efectiva los controles fronterizos» señaló el parlamentario.
Finalmente el parlamentario reiteró que «una buena medida para enfrentar el tránsito ilegal sería reinstalar minas antipersonales en sectores críticos de la frontera, lo que ayudaría a impedir el ingreso por pasos clandestinos y desincentivar el contrabando y la acción del crimen organizado. Arica y Parinacota no puede seguir siendo la primera línea de entrada del crimen organizado. Sin embargo, de este gobierno, que va de salida, ya no esperamos una respuesta eficaz, porque nunca la ha tenido. Solo nos queda esperar un cambio de administración».